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¡Siempre es la confianza!

Posted Posted by Iago Graña Menduiña in Blog, Consello Asesor     Comments 1 Comment
Mar
30

La película Máscaras para mi labor profesional fue un regalo, una herramienta que me ayuda a comunicar y a difundir un mensaje que hace años intento transmitir a todas aquellas personas que se interesan por el ámbito del ocio y la discapacidad intelectual y a alumnos y alumnas que se forman en la rama de los servicios sociocomunitarios.

Mi empeño es presentar a la persona con discapacidad como ciudadanx plenx, sujeto de derechos y de deberes, con grandes potencialidades y que tiene mucho que aportar a su entorno.

Repito una y otra vez que para conseguir la plena ciudadanía las personas con discapacidad necesitan que confiemos en sus posibilidades y les exijamos de acuerdo a sus capacidades. Si les mostramos confianza real y les exigimos que cumplan con sus compromisos y obligaciones nos encontraremos personas muy capaces.

Máscaras es la historia de cómo se desarrolla un proyecto audiovisual que es compartido con personas con diferentes capacidades; una dinámica de trabajo que es aplicable a cualquier otro tipo de proyecto.

La historia que se nos presenta en la pantalla nos permite observar y comprender como evolucionan las dinámicas de grupo a medida que las personas (con sus distintas capacidades) asumen su papel y se comprometen con él. Esta evolución tiene el único fin posible cuando las relaciones son sinceras y respetuosas y cada miembro del grupo asume su rol; un grupo de trabajo coordinado, compensado y eficiente; en el que cada persona encuentra un lugar en el que desarrollar sus capacidades y aportar valor al grupo.

Por fin pude disponer de un documento audiovisual que apoye las palabras con las que transmito este mensaje a través de anécdotas y experiencias. Y nada mejor que la potencia del CINE para mostrar cómo cada persona puede tener su papel en un proyecto que le resulte interesante.

Quiero transmitir mi agradecimiento a todas las personas que han participado en este proyecto y en otros proyectos que siguen esta metodología.


Publicación original: Web de la pelícual Máscaras

Conselleiro asesor. Director de Ocio de Aspronaga y profundamente implicado, profesional y personalmente, no sólo en el día a día, sino en todo lo que signifique explorar e impulsar nuevos caminos hacia una sociedad normalizada.

Proxecto Máscaras, paso adelante – Julen Iturbe #ConselloAsesor

Posted Posted by Julen Iturbe in Blog, Consello Asesor     Comments No Comments
Mar
23

Hace unos meses, 8 y 9 de junio , estuve en A Coruña asistiendo a Un Día de Cine, evento de puesta en valor del proyecto Máscaras, y también a la primera reunión del consejo asesor de la asociación creada a su alrededor. Fueron momentos bonitos. El evento sirvió para reconocer el trabajo realizado y la apuesta por poner en el centro a quienes han sido protagonistas, desde puntos de vista diferentes, del nacimiento de esta producción audiovisual reconvertida en proyecto poliédrico en tanto que une inclusión, pedagogía, cine, capacidades y no sé cuántas cosas más.

Además de que Manel Muntada, compañero en el consejo asesor de la asociación, y yo fuéramos inmortalizados en una fotografía que nos puede dar alas en el mundo de la farándula al más puro estilo Tip y Coll (risas), estar allí metido con quienes han hecho posible Máscaras, Calcetines o el último rodaje en Calasancias supone una bocanada de aire fresco. En el fondo creo que se trata, ahí es nada, de colocar un contexto donde cada cual sea capaz de mostrar sus capacidades.

Sean niñas y niños, sean personas clasificadas por el sistema como “con discapacidad intelectual” o simples humanos, la cuestión es hurgar en lo que cada cual sabe hacer. Que personas discapacitadas tomen contacto “profesional” en un rodaje para aportar su experiencia a otras que se inician con las cámaras y los guiones es, desde luego, desafiante. Y es que cada cual, a partir de nuestras potencialidades, solo necesitamos a otras personas a nuestro lado dispuestas a aprender.

Suelo decir que el mejor predictor de éxito en cualquier formación clásica es la motivación de quien quiere aprender. Nada más poderoso. El reto tiene que ver entonces con diseñar un contexto que favorezca que lo que tenga que suceder, suceda. Y ahí quien quiera estar, a escena. Es la regla: querer ser protagonista es un excelente predictor de éxito.

Por su parte, en la reunión del viernes nos juntamos parte de quienes componemos el consejo asesor de la asociación de Máscaras. Revoloteó todo el tiempo la necesidad de conformar una oferta que incluya: audiovisual, capacidades, inclusión, protagonistas, didáctica, pedagogía, cine. Hablamos de buscar un común denominador que surja de esas inquietudes y construir un relato que quizá deba encontrar también su formato audiovisual para comunicarlo como corresponde.

Importa que este tipo de propuestas encuentren los resquicios para percutir en el sistema y abrir vías de agua en él. Es necesario encontrar compañeros de viaje, entidades y personas que busquen estimular aquello que a veces llevamos escondido. Un rodaje, un guión, una puesta en escena: la disculpa para asumir roles mediante los cuales ser personas y crecer. Hasta donde sea posible, hasta donde el contexto lo favorezca.

Seguramente sabréis más de este proyecto en futuros artículos de este blog. Nace una colaboración que no soy capaz de saber hasta dónde llegará ni con qué intensidad. El tiempo lo dirá.


Publicación original: Consultoría Artesana en Red

Conselleiro asesor. De la margen izquierda de la ría, en el Gran Bilbao. Consultor artesano experto en empresa abierta y procesos de transformación de las organizaciones. Con una pasión confesa: la bici de montaña.

La máscara de Eva

Posted Posted by Mª José Barroso in Blog, Consello Asesor     Comments No Comments
Mar
16

Eva se acomoda siempre en la silla con las piernas juntas y los brazos sobre el regazo. Se apoya en el respaldo, pensando, o se inclina hacia adelante, escuchando, mientras atiende a lo que sucede a su alrededor. Y sonríe. Sus compañeros comentan el proyecto que tienen entre manos, aportando ideas y revelando sus gustos. Ella calla. Hará lo que digan los demás y lo que digan estará bien hecho. Se deja llevar mientras guarda sus propios pensamientos. Los mantiene bien arropados entre sus brazos, siempre entrelazados, siempre acogedores. Si le preguntan directamente, eleva una mirada cauta de ojos oscuros y pícaros. La sonrisa amplia y dulce. El cabello oscuro y tirante, perfectamente recogido en una coleta. Las manos, pequeñas y fuertes, apenas se separan del cuerpo. Si tiene que poner alguna objeción, responde tímida, pero con contundencia. Las respuestas parecen estar escritas en sus manos porque se mira el dorso y la palma y repasa los dedos uno por uno, mientras sus palabras salen suaves de su boca. Esas manos podrían ser las guardianas de su fortaleza, la que protege siempre con sus brazos, la que mantiene a salvo de otros. El misterio de lo que jamás desvelamos es lo que nos hace especiales y únicos. Como todos los demás.

Su abuela le contaba cuentos para dormir cuando era pequeña y de allí comenzaron a fluir las historias que ahora disfruta viendo y representando en el teatro. Va a hacer un corto y tendrá que decir las palabras escritas por otros, expresar sentimientos nuevos y crear escenas que hará suyas, con esfuerzo, tesón y voluntad. Será ella y otra. Entonces no podrá cruzar los brazos sobre el regazo, ni podrá arroparse con el anorak, estirando su cuello para taparse medio rostro. “Repite. Empújale otra vez, más fuerte”, dice el director. Y ella lo hace. Abre por fin los brazos, los separa y los coloca sobre los hombros de su compañero cumpliendo las instrucciones. Y sonríe.

El resultado lo saborea el día que se proyecta la película. Ante un auditorio admirado y entregado, promete que la próxima vez lo harán mejor y, al final, las lágrimas rebosarán en sus ojos, protegidas por la oscuridad de la sala, reclamando el protagonismo de la emoción tan difícil de contener, incluso para ella, tan acostumbrada.

A su lado, Manolo sonríe satisfecho, con su gran esfuerzo recompensado. Activo, vital, voluntarioso, con ganas de todo, ha conseguido el gran reto, ya sin nervios, ya con el orgullo de demostrar lo que vale. Igual que el joven Miguel, espontáneo, inquieto y divertido. Miguel habla con sus ojos inmensos y todos le entienden aunque no articule bien las palabras. Y como premio sonríe, igual que Eva. Y entonces lo difícil es contener las ganas de abrazarles.

Amparo también estuvo junto a ellos, compañera de risas, dicharachera y extrovertida, siempre con un comentario a punto y el ánimo intacto. Igual que Mireya, imposible de olvidar por su personalidad y empuje. Es la voz profunda, ronca, susurrante y firme. La voz que habla claro y sabe lo que quiere. “No somos tontos”, dice segura. “Que la gente así, como nosotros, con problemas, podemos hacer cosas Que somos iguales que los demás.”

Este post está inspirado en los protagonistas del corto “Calcetines” y el largometraje “Máscaras”, donde se muestra cómo se rodó el corto, día a día, con muchas ganas, sorteando dificultades y superándolo todo entre risas y camaradería, por parte de un grupo de discapacitados intelectuales. Ellos querían demostrar su normalidad y lo consiguen. Pero además demuestran una mezcla de coraje y ternura impagable.

Y tras verlos pienso que, tal vez, en demasiadas ocasiones, la “supuesta” inteligencia de la que hacemos gala, solo sirva para coartar emociones, encarcelar sentimientos, inventar prejuicios, limitar sensaciones, fingir actitudes, y enmascarar la humanidad que todos, por igual, llevamos dentro.

Enhorabuena por su gran trabajo a Iago González, Fe, y el resto del equipo. Y un abrazo especial y con cariño para Isabel Iglesias @enpalabras


Publicación original: Villa Mara

Conselleira asesora. Periodista y lectora. Ha vivido siempre entre palabras como periodista, documentalista, escritora ocasional y eterna aspirante a bibliotecaria. Hablan de libros en La Nueva España. y en Instantes y crea relatos propios en Villa Mara.

El origen de las historias y el reto del humor. ¿Nos ayudas?

Posted Posted by APM in Blog, Guionizando     Comments 3 Comments
Mar
12

Plantear un proyecto de “Cultura Accesible e Inclusiva” es aparentemente fácil, ya que sigue estando casi todo por hacer. Sin embargo es difícil, porque se tiende a profundizar en el gueto al caer en el buenismo y lo terapéutico o en el pornográfico discurso de la exaltación ejemplificante. Con la boca pequeña ensalzamos el valor de la diferencia, pero escapamos en masa hacia las rutas más transitadas.

Las historias empiezan y terminan en las personas, en los pequeños sucesos del día a día que nos empujan y arrastran. Y la mayor parte de las veces es sólo eso hasta que, como empiezan todos los cuentos, surge algo que nos permite decir “pero un día…” En este caso, la chispa vino a través del humor y ese punto de partida nos llevó al formato Sitcom, de gran aceptación de audiencia.

Sitcom “En la vida pública”. En este formato los episodios se desarrollan regularmente en los mismos lugares y con unos personajes de base y las situaciones ofrecidas suelen tener un alto nivel de humor, a veces absurdo y fantasioso y en otras ocasiones con elegancia y buen gusto. La acción suele desarrollarse en escenarios repetitivos (una casa, un bar, un trabajo) y la base de las historias a menudo es realística, como lo será en este caso. La acción se desarrollará en decorados, y el argumento es autoconclusivo, es decir, se presenta una historia que comienza y finaliza dentro del mismo capítulo, aunque se presentarán tramas secundarias y paralelas.

El humor que se utiliza está basado en la broma verbal, la broma visual (gag) y alcanza su mejor expresión en el humor de situación ya que el humor de situación hace recaer este sobre el desarrollo de la trama, la personalidad de los personajes y sus reacciones. El capítulo de presentación se titulará: ¿Y de lo mío qué?

Cuando nos pusimos a diseñar “los cómos” del proyecto nos dimos cuenta de que aunque teníamos el lema y el argumento de nuestra Sitcom, había que inyectarse una buena dosis de humildad y escucha para poder escribir el guión. Porque no es que el humor sea algo muy personal, que también, sino que hay que dar la palabra a quien corresponde para aprender a reirnos con los demás, no de los demás.

Aunque como dice Carlos Ares, nuestro guionista, sobre el humor se ha escrito (casi) todo, de la expresión “sentido del humor” decidimos explorar a fondo la primera parte y nos dimos cuenta que la palabra “sentido” tenía un triple valor:

  • Referido a la sinceridad de los sentimientos
  • Referido al significado, entendimiento o interpretación
  • Referido a la orientación, línea o camino

Y también comprendimos que necesitábamos ayuda así que, aceptando de antemano que el geniecillo del humor nos traicionará en algún momento, hemos abierto la fase de desarrollo de guión a través de un cuestionario anónimo que nos ayude a mejorar y ampliar nuestro ancho de banda emocional.

Por cierto, aquí estamos junto a Aspronaga, Grumico, Colexio Calasancias… y muchos más 🙂

 

¿Nos ayudas?

 

La Asociación Proxecto Máscaras tiene como MISIÓN el desarrollo e impulso de proyectos que, tomando como base la potencia del audiovisual, fomenten la educación y la participación como medida para la innovación social, la ruptura de estereotipos sobre la normalidad y las capacidades de las personas, y la integración de la diversidad en el espacio público.

Discapacidad

Posted Posted by Julen Iturbe in Blog, Educación     Comments No Comments
Feb
27

¿Qué alimenta nuestra discapacidad? ¿Qué tenemos y qué no? Tan relativo y tan insultante a veces. Trazamos una línea y marcamos un punto. El punto que separa la cordura de la locura, la capacidad de la incapacidad, la razón de la sinrazón. ¿Y separa también emoción y cerebro? ¿Nos discapacita esa frontera para reconocernos y valorarnos como humanos diferentes? Parece un misterio. Hemos creado un monstruo, lo hemos alimentado y ahora nos hace sufrir.

Seguro que hubo un esfuerzo. Se intentó y no se logró. Llegó el fracaso. Y las miradas de quienes juzgaban hicieron el resto. De no poder a no ser. Y así serás, de ahora en adelante, incapaz. Porque a fuerza de discapacitar se llega a la estación de destino: la incapacidad. Con letras oscuras, escondidas a la luz del día, esa estación se convierte en el hogar de la infelicidad. La emoción golpeada por la discapacidad.

Pero no siempre el círculo vicioso funciona. Hay momentos y detalles en que se rompe la causalidad. El efecto huye de la causa, se olvida de que hubo un punto primigenio que hizo saltar toda la capacidad por los aires. Y al tiempo que lo olvida, la magia de poder ser y de poder hacer vuelve. A veces a cuentagotas, a veces con estrépito. Pero vuelve. Una mano, una tarea, un movimiento. Una razón por detrás. La sensación de que la capacidad solo estaba aletargada.

Suele ser momento de sonrisas. Sí, los músculos de la cara pactan en secreto devolver felicidad. La capacidad de sonreír, la capacidad de somatizar el poder hacer. En la lista son cientos, miles de tareas las que de repente se pueden desarrollar. Tantas cosas que la capacidad casi parece infinita. La crueldad, sin embargo, resulta de relativizar y escarbar en la búsqueda de ese punto que separa poder y no poder. Ahí, en ese punto imaginario, en ese lugar inventado, es donde nace el dolor. Así que mejor mirar para otro lado y seguir el camino. Como si no estuviera. Y al final acaba por no estar.


Publicación original: Consultor artesano

Conselleiro asesor. De la margen izquierda de la ría, en el Gran Bilbao. Consultor artesano experto en empresa abierta y procesos de transformación de las organizaciones. Con una pasión confesa: la bici de montaña.

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